Los inductores de colágeno son implantes dérmicos diseñados para combatir la causa raíz del envejecimiento facial: la pérdida progresiva de colágeno y elastina con el paso del tiempo. A diferencia de los rellenos clásicos —como el ácido hialurónico—, los inductores no se limitan a reposicionar volúmenes de forma temporal. Su acción es bioestimulante: provocan que la piel fabrique nuevo colágeno de calidad de forma natural.
Esta estimulación es la clave para que los resultados sean visibles, progresivos y mucho más duraderos. La piel se reestructura desde dentro a lo largo de las semanas y meses siguientes al tratamiento, recuperando firmeza, densidad y un aspecto rejuvenecido sin alterar la expresión natural del rostro.
En Imatclinic la aplicación la realiza siempre nuestro equipo médico especialista, garantizando un procedimiento seguro, preciso y con resultados naturales. Trabajamos con bioestimuladores autorizados sanitariamente y avalados por estudios clínicos, seleccionados según las necesidades de cada paciente tras la valoración médica inicial.