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Grasa en las rodillas: cómo eliminarla y reafirmar la zona

Grasa en las rodillas: cómo eliminarla y reafirmar la zona

Esa acumulación de grasa justo encima y a los lados de la rodilla, que forma unos pequeños abultamientos y hace que la pierna se vea menos estilizada, es un motivo de complejo mucho más frecuente de lo que parece. Se nota especialmente al llevar vestidos, faldas o pantalones cortos, y tiene la particularidad de ser una zona que apenas responde por mucho que adelgacemos o entrenemos las piernas.

La rodilla es, además, una zona algo tramposa: lo que vemos casi nunca es solo grasa. Suele combinar un pequeño acúmulo graso con celulitis y con piel que ha perdido firmeza, y por eso cuesta tanto mejorarla con un único enfoque. Entender qué compone realmente ese abultamiento es el primer paso para tratarlo bien.

En este artículo te explicamos por qué se acumula grasa en las rodillas, cómo distinguirla de la celulitis y de otros problemas que sí son médicos, y qué tratamientos funcionan de verdad para reducirla y reafirmar la zona sin cirugía.

¿Por qué se acumula grasa en las rodillas?

La cara interna de la rodilla es una zona de acúmulo típica, sobre todo en mujeres, por una combinación de factores:

  • Es grasa localizada: igual que las cartucheras o el abdomen bajo, la grasa de la rodilla es de las últimas en movilizarse cuando adelgazamos. Por eso puedes bajar de peso y tener las piernas más finas, pero seguir con esos abultamientos junto a la rodilla.
  • Suele acompañarse de celulitis: la piel de la zona de la rodilla es propensa a la piel de naranja, que se combina con la grasa y hace que la zona se vea más irregular y abultada de lo que corresponde al volumen real de grasa.
  • La piel pierde firmeza: con la edad y los cambios de peso, la piel de la rodilla se descuelga ligeramente, formando ese pliegue por encima de la rótula que da aspecto de «rodilla caída» o cansada. No es grasa: es flacidez.
  • Factores hormonales y genética: el patrón de acumulación en piernas y rodillas está muy condicionado por las hormonas y por la herencia. Hay siluetas con clara tendencia a acumular en esta zona, independientemente del peso.

Grasa, celulitis o un problema médico: cómo distinguirlos

En la rodilla conviene aclarar bien qué es cada cosa, porque bajo la idea de «grasa en la rodilla» se mezclan realidades muy distintas:

Grasa localizada: el acúmulo blando de grasa a los lados y por encima de la rodilla. Es lo que da los abultamientos y responde a los tratamientos de reducción de grasa.

Celulitis: la piel de naranja y los hoyuelos que se ven en la zona, con o sin mucha grasa debajo. Es muy frecuente que rodilla y muslo compartan celulitis, y se aborda igual que en el resto de la pierna. Si es tu principal preocupación, lo explicamos a fondo en nuestra guía sobre cómo eliminar la celulitis en las piernas.

La grasa de Hoffa (esto es otra cosa, y es médica): es una estructura de grasa que está dentro de la articulación de la rodilla, no en el contorno. Cuando se inflama, produce dolor y molestias al mover la rodilla. No tiene ninguna relación con la grasa estética del contorno ni se trata con medicina estética: si tienes dolor articular en la rodilla, lo que necesitas es una valoración médica o traumatológica, no un tratamiento estético.

En resumen: si lo que te molesta es cómo se ve la rodilla (abultamiento, piel de naranja, pliegue), es un tema estético que sí podemos tratar. Si lo que tienes es dolor al mover la rodilla, eso es médico y corresponde a otro especialista.

¿Se puede eliminar con dieta y ejercicio?

Como en cualquier zona de grasa localizada, hay que ser honestos: la reducción localizada no existe. No hay ejercicio que «queme» específicamente la grasa de la rodilla. El cuerpo tira de la grasa de donde quiere, y la rodilla es de las zonas que deja para el final.

El ejercicio y una alimentación equilibrada sí ayudan, y son la base: reducir el porcentaje de grasa corporal global también afecta a la rodilla, y tonificar el cuádriceps da estructura a la zona y mejora su aspecto. Pero cuando ya estás en tu peso y el abultamiento sigue, o cuando el problema es más celulitis y piel flácida que grasa, el ejercicio se queda corto. Ahí es donde entran los tratamientos médico-estéticos, capaces de actuar directamente sobre la grasa localizada, la celulitis y la firmeza de la piel.

Tratamientos para la grasa y la flacidez de las rodillas sin cirugía

En IMATCLINIC Barcelona valoramos qué compone el abultamiento de tu rodilla (cuánta grasa, cuánta celulitis, cuánta flacidez) y diseñamos un protocolo combinado, porque en esta zona casi nunca basta con un solo tratamiento. Estos son los que utilizamos:

Ultracavitación para reducir la grasa

La ultracavitación emite ultrasonidos de baja frecuencia que rompen las membranas de las células grasas para que el organismo las elimine de forma natural. Es muy eficaz sobre el acúmulo de grasa localizada de la cara interna de la rodilla, esa que no se va con dieta. Se combina con drenaje para favorecer la eliminación de la grasa movilizada.

Radiofrecuencia corporal para reafirmar la piel

La piel de la rodilla es fina y se descuelga con facilidad, formando ese pliegue por encima de la rótula. La radiofrecuencia corporal calienta las capas profundas de la piel de forma controlada, contrae las fibras de colágeno existentes y estimula la producción de colágeno nuevo, reafirmando la zona. Es el complemento imprescindible de la ultracavitación: al reducir grasa, evita que la piel de la rodilla quede flácida.

LPG para la celulitis y el drenaje

El lipomasaje LPG realiza un masaje subdérmico mecánico que activa la circulación, drena líquidos y moviliza la grasa, a la vez que mejora la celulitis y la textura de la piel. Es especialmente útil en la rodilla porque esta zona casi siempre combina grasa con piel de naranja, y el LPG trabaja ambas cosas a la vez. Se integra muy bien en el protocolo junto con la ultracavitación y la radiofrecuencia.

La clave, como en todas las zonas rebeldes, está en combinar los tratamientos según lo que necesite tu caso y ser constante. Es la alternativa sin cirugía, sin riesgos y sin tiempo de recuperación a la liposucción de rodillas.

¿Por qué tengo grasa en las rodillas si estoy delgada?

Es muy habitual y tiene explicación. La grasa de la rodilla es grasa localizada, y este tipo de grasa no depende del peso: puedes estar delgada y tener acúmulos concretos que tu cuerpo, por genética y hormonas, se resiste a movilizar. Además, en personas delgadas muchas veces el abultamiento no es tanto grasa como celulitis o piel que ha perdido firmeza. Por eso lo importante no es adelgazar más, sino identificar qué compone realmente la zona y tratar eso en concreto.

¿Cuántas sesiones necesito para ver resultados en las rodillas?

Depende de cuánta grasa, celulitis y flacidez haya, y del protocolo elegido. Por lo general, planteamos planes de entre 8 y 12 sesiones para consolidar los cambios con tratamientos como la ultracavitación o el LPG, normalmente una sesión por semana. Al ser una zona pequeña, muchas pacientes notan la mejora relativamente pronto. En la valoración inicial te indicamos el número exacto para tu caso.

¿Es mejor la liposucción de rodillas o el tratamiento sin cirugía?

Depende del caso, y conviene ser honestos. Cuando el acúmulo de grasa es muy voluminoso, la liposucción puede dar un resultado más drástico en una sola intervención, pero implica cirugía, anestesia y recuperación. Para la mayoría de casos de grasa moderada combinada con celulitis y algo de flacidez (que es lo más frecuente en la rodilla), los tratamientos sin cirugía consiguen muy buenos resultados sin riesgos ni bajas, y además mejoran la celulitis y la firmeza de la piel, cosa que la liposucción no hace. En la valoración te orientamos con sinceridad sobre qué encaja mejor con tu caso.