Cómo eliminar las estrías: tipos, causas y tratamientos eficaces
Las estrías son una de las marcas más comunes de la piel: las tiene la mayoría de la población en algún momento de la vida, en mayor o menor medida, y aparecen tanto en mujeres como en hombres. Surgen en el abdomen, los muslos, los glúteos, las caderas, el pecho o los brazos, y aunque no suponen ningún problema de salud, sí generan mucha inseguridad estética, sobre todo de cara al verano.
La gran pregunta es siempre la misma: ¿se pueden eliminar del todo? Conviene ser honestos desde el principio: una estría es una pequeña cicatriz en la piel, y como toda cicatriz, no desaparece al 100%. Pero, y esto es lo importante, su aspecto se puede mejorar muchísimo, y el resultado depende en gran parte de un factor que casi nadie conoce: el color de la estría.
A continuación te explicamos por qué aparecen las estrías, por qué es clave distinguir las rojas de las blancas, y qué tratamientos médicos funcionan de verdad para reducirlas, más allá de las cremas.
¿Por qué aparecen las estrías?
Una estría se produce cuando la piel se estira más rápido de lo que sus fibras de colágeno y elastina pueden soportar. Esas fibras se rompen en la capa media de la piel (la dermis), y el resultado es esa marca lineal característica. Los factores que provocan ese estiramiento brusco son:
- Cambios de peso rápidos: engordar o adelgazar mucho en poco tiempo somete a la piel a un estiramiento (o retracción) que sus fibras no logran acompañar. Es una de las causas más frecuentes.
- Embarazo: el crecimiento del abdomen en pocos meses, sumado a los cambios hormonales propios de la gestación, hace que las estrías en el embarazo sean muy habituales, sobre todo en el último trimestre.
- Estirones de la adolescencia: durante la pubertad el cuerpo crece muy rápido y la piel no siempre va al mismo ritmo. Por eso aparecen estrías en adolescentes en zonas como la espalda, los muslos o el pecho, algo completamente normal a esa edad.
- Factores hormonales: un exceso de cortisol (la hormona del estrés) debilita las fibras de colágeno y elastina, haciendo la piel más propensa a romperse. Por eso ciertos tratamientos con corticoides o algunas alteraciones hormonales favorecen su aparición.
- Genética: la calidad y la elasticidad de la piel se heredan en buena medida. Si tu madre tuvo muchas estrías, es más probable que tú también las tengas, aunque cuides mucho tu piel.
- Aumento rápido de masa muscular: en personas que ganan músculo muy deprisa (por ejemplo, en el gimnasio con un crecimiento muy acelerado), la piel también puede estirarse más rápido de lo que tolera, sobre todo en hombros y brazos.
Estrías rojas y estrías blancas: por qué es clave la diferencia
Esta es la información más importante de todo el artículo y la que marca la diferencia entre un tratamiento eficaz y uno que llega tarde. Las estrías pasan por dos fases, y se tratan de forma muy distinta:
Estrías rojas (o moradas): la fase inicial. Son las recientes. Tienen ese color rojizo o violáceo porque todavía hay riego sanguíneo y cierta inflamación en la zona: la piel «está viva» y en proceso. Esta es la fase de oro para tratarlas, porque la piel aún responde y los tratamientos pueden estimular la reparación con resultados muy buenos. Si tienes estrías rojas, no esperes: es el mejor momento para actuar.
Estrías blancas (o nacaradas): la fase madura. Con el tiempo (de meses a un par de años), la estría pierde el riego, se aclara y queda blanca y ligeramente hundida. En este punto ya es una cicatriz establecida y madura. Se puede mejorar bastante con tratamientos médicos, pero el resultado es más lento y nunca tan completo como en la fase roja, porque la piel ya ha cicatrizado.
La conclusión práctica es clara: cuanto antes se trate una estría, mejor. Por eso siempre recomendamos no dejar pasar las estrías rojas con la idea de «ya me las miraré en invierno»: es justo cuando más se puede hacer por ellas.
¿Funcionan las cremas y los remedios caseros para las estrías?
Es la primera opción que prueba casi todo el mundo, así que seamos claros sobre lo que las cremas pueden y no pueden hacer.
En prevención, las cremas sí tienen un papel real. Una piel bien hidratada y nutrida (con activos como la centella asiática, el ácido hialurónico o las vitaminas A y E) es más elástica y resiste mejor el estiramiento. Por eso aplicarse crema durante el embarazo o en épocas de cambio de peso ayuda a reducir el riesgo de que aparezcan estrías nuevas.
El problema es cuando la estría ya está formada. Una crema no puede reconstruir las fibras de colágeno y elastina que se rompieron en la dermis, porque sus activos no llegan a esa profundidad ni en esa cantidad. Pueden mejorar ligeramente el aspecto superficial y la hidratación, pero no eliminan la marca. Lo mismo ocurre con los remedios caseros (aceite de rosa mosqueta, exfoliaciones, masajes): ayudan a la calidad general de la piel, pero no borran una cicatriz ya establecida.
Para actuar sobre la estría ya formada (especialmente la blanca) y estimular la reparación profunda de la piel, la vía con resultados visibles es la médico-estética.
Tratamientos médicos para eliminar las estrías
El objetivo de los tratamientos médicos es el mismo en todos los casos: estimular a la piel para que genere colágeno y elastina nuevos en la zona dañada, mejorando el color, la textura y la profundidad de la estría. En Imatclinic Barcelona valoramos las características de cada estría para diseñar el protocolo más adecuado. Estos son los tratamientos más eficaces:
Microneedling (inducción de colágeno)
Es uno de los tratamientos de referencia para las estrías. El microneedling crea microestímulos controlados en la piel mediante finísimas agujas, lo que activa el proceso natural de reparación y la producción de colágeno y elastina justo en la zona de la estría. Es eficaz tanto en estrías rojas como blancas, mejorando la textura y reduciendo el aspecto hundido de la marca. Suele plantearse en protocolos de varias sesiones espaciadas, y se puede combinar con activos regeneradores para potenciar el resultado.
Carboxiterapia
La carboxiterapia consiste en la microinfiltración de CO₂ medicinal bajo la piel. Este gas mejora la oxigenación de los tejidos y, sobre todo, activa la formación de nuevas fibras de colágeno y elastina, que son precisamente las que se rompieron al formarse la estría. Es especialmente interesante en las estrías rojas, donde la piel todavía responde muy bien al estímulo, y combina muy bien con el microneedling dentro de un mismo protocolo.
Mesoterapia con Silicio Orgánico
El Silicio Orgánico es un oligoelemento que ayuda a regenerar nuevas fibras de elastina y devuelve a la piel una apariencia más elástica y nutrida, actuando sobre el color y la textura de la estría mejorando su tono y uniformidad respecto a la piel de alrededor. Es un tratamiento que el especialista valora según el color de la estría y el tipo de piel, y que a menudo se integra con las otras técnicas para un abordaje completo.
En la mayoría de los casos, el mejor resultado no viene de un solo tratamiento, sino de combinar varias técnicas según el tipo y la antigüedad de las estrías. Por eso el primer paso siempre es una valoración en la que se examina la piel y se diseña un plan personalizado.
Estrías en el embarazo: prevención y tratamiento
El embarazo es una de las causas más frecuentes de estrías, sobre todo en el abdomen, el pecho y las caderas. Durante la gestación, lo más recomendable es centrarse en la prevención: mantener la piel muy hidratada, aplicar cremas específicas a diario desde el inicio del embarazo y controlar que el aumento de peso sea progresivo ayuda a reducir el riesgo de que aparezcan.
Los tratamientos médicos para las estrías no se realizan durante el embarazo ni habitualmente durante la lactancia, sino que se reservan para después. La buena noticia es que muchas de las estrías que aparecen al final del embarazo están en fase roja en el posparto, que es justo la fase en la que mejor responden al tratamiento. Si quieres entender cómo evoluciona tu cuerpo tras dar a luz, te lo explicamos en nuestro artículo sobre cuánto tarda el cuerpo en recuperarse después del parto.
Siendo sinceros, no al 100%. Una estría es una pequeña cicatriz, y como cualquier cicatriz no desaparece del todo. Pero su aspecto se puede mejorar muchísimo: reducir el color, suavizar la textura y disimular el hundimiento hasta que apenas se note. El grado de mejora depende sobre todo del color: las estrías rojas (recientes) responden mucho mejor que las blancas (antiguas). Por eso el mejor consejo es tratarlas cuanto antes.
Depende del tipo de estría, su antigüedad y el tratamiento elegido. Como los resultados dependen de que tu propia piel genere colágeno nuevo, son progresivos: lo habitual es plantear protocolos de varias sesiones espaciadas, y la mejora se va viendo a lo largo de las semanas. Las estrías rojas suelen necesitar menos sesiones que las blancas. En la valoración inicial te indicamos el número exacto para tu caso.
Son tratamientos muy tolerables. En la mayoría de pacientes lo describen como una sensación de calor o ligero rascado. La carboxiterapia produce una leve molestia momentánea al infiltrar el gas, que pasa enseguida. La mesoterapia se tolera también muy bien. Tras las sesiones la zona puede quedar algo enrojecida durante unas horas, pero se puede hacer vida normal prácticamente de inmediato.